Parshat EMOR
A causa de su posición privilegiada, el Cohen debía ser un modelo de pureza y perfección especialmente elevado...
Tenía prohibido asistir a funerales, salvo los de sus familiares más cercanos, pues el contacto con la muerte lo contaminaba y le impedía cumplir con sus sagrados deberes. Además, no podía casarse con una mujer que no fuera casta, ni con una divorciada.
Durante el año, cierta cantidad de días eran proclamados como de asambleas sagradas, en las cuales se reunía todo el pueblo para rendir culto en el Mishkán. Esos días sagrados, en los cuales estaba prohibido trabajar, eran proclamados en el siguiente orden:
a) El Shabat.
b) El primero y el último día de Pesaj, la fiesta del pan ázimo..
c) Shavuot. Debía ser observada el 6 de Siván.
d) Rosh Hashaná.
f) Sucot, Fiesta de las Cabañas.
La parashá concluye con el incidente de un hombre que es ejecutado por blasfemia, las penas por asesinato, lesiones o perjuicios a la propiedad, a través de compensaciones monetarias.
Emor - “Kidush Hashem” Santificar el nombre de Di-s
“Y He de ser santificado en el seno de los Hijos de Israel”...(Vaikrá 22:32
En nuestra Parshá aparece el precepto de santificar el nombre de Di-s: “y no profanarán Mi sagrado Nombre, y He de ser santificado en el seno de los Hijos de Israel”1. Este precepto establece que el judío debe entregarse a la muerte y no renegar de Di-s. Cuando actúa así- se santifica el Nombre de Di-s en el mundo2.
Hay dos tipos de Kidush Hashem-santificación del Nombre de Di-s:
1- Cuando la persona se entrega dispuesto a morir, pero en la práctica le sucede un milagro y se salva.
2- Cuando se concreta su muerte j”v.
La pregunta es: ¿con cuál de estas posibilidades se lleva a cabo una mayor santificación del Nombre de Di-s?
EL APEGO DEL HOMBRE
El Rambam3 sostiene que el Kidush Hashem principal tiene lugar cuando la persona efectivamente pierde la vida j”v en aras de su fe. Esta situación límite demuestra cabalmente la intensidad de la fe del judío en Di-s, al extremo que entrega la vida por no abjurar de su creencia. Este judío santificó el nombre de Hashem y puso de manifiesto a los ojos de todos la fuerza del apego del judío a Di-s en el mundo e hizo palpable a todo nivel de apego a Di-s que posee, que para él vale más que su propia vida. Este es el motivo de que aquellos judíos que fueron víctimas mortales a manos de gobiernos opresores de los judíos y no renegaron de su fe y de sus creencias están en (el Gan Eden en) un nivel de lo más alto.
A diferencia de ello, el Midrash sostiene4, que cuando una persona se entrega a la muerte por no abjurar de Di-s y Su Ley, y le sucede un milagro y salva su vida, aquí tiene lugar una santificación del nombre de Di-s mucho mayor. No sólo se puso aquí de manifiesto la entrega absoluta e incondicional del judío, sino que también se reveló la mano de Hashem que socorrió al judío que Le es fiel.
UN MÉRITO ESPECIAL
Más aún: El Midrash ve que hay un mérito especial para que a la persona le ocurra ese milagro. Sobre ello se cita en el Midrash dos ejemplos de Kidush Hashem:
1- Jananiá, Mishael y Azaria que aceptan ser arrojados a un horno encendido y en la práctica les ocurrió un milagro y se salvaron5.
2- Marianus, el perverso, que condujo a la muerte a dos hermanos judíos- Papus y Lulianos. Marianus les dijo: “Si ustedes pertenecen al pueblo de Janania, Mishael y Azaria, que venga vuestro Di-s y os salve”. Le contestaron los dos: “Janania, Mishael y Azaria eran íntegros (Kesherim) y Nevujadnetzar era apropiado para que se realice un milagro a través suyo. Pero tú, eres un rey perverso, y no eres apropiado para que a través tuyo ocurra un milagro”.
A su vez, ellos se calificaron a sí mismos como merecedores de la muerte a manos del Cielo. Y por ende su sentencia de todos modos era la muerte (por eso no necesitan un milagro).
Vemos aquí que cuando el Altísimo realiza un milagro y salva a la persona que se entrega a morir por Kidush Hashem- esa persona posee más mérito y la Santificación del Nombre es más elevada-requiere que se merezca.
A LOS OJOS DE LOS PUEBLOS
En lo que sí concuerdan todas las opiniones es que cuando el judío se entrega en aras del Kidush Hashem, está prohibido que piense en la posibilidad de que le ocurrirá un milagro, sino que debe tener la disposición total a morir. De acuerdo al Rambam debe pensar así, puesto que si se salva, ha de faltar en el Kidush Hashem. Y de acuerdo al Midrash- siendo que “todo aquel que se entrega con la intención de que le suceda un milagro, no le hacen un milagro”4, cuando piensa en el milagro con ello está obstaculizando que se realice el milagro y sea santificado el nombre de Hashem a través del mismo.
Que sea Su voluntad, que a través de analizar y estudiar sobre las Leyes de Kidush Hashem, que nos hagamos meritorios muy pronto a la anulación del Galut, que causa que “Mi Nombre está profanado entre las naciones”, y que tenga lugar “Y He de santificar a Mi gran Nombre.... y sabrán las naciones que Yo Soy Hashem”6, en la verdadera y completa redención.
(Likutei Sijot Tomo 27, Pág. 167)
NOTAS: 1.Vaikrá 22:32 2.Ver Torat Cohanim y Rashi sobre el versículo 3.Hiljot Isod Torá Cap 5 4.Torat Cohanim sobre este versículo 5.Daniel 3:16 en adelante 6.Iejezquel 36:23
Rabí Israel Baal Shem Tov enseñó que de cada cosa que uno ve o escucha debe tomar una enseñanza para su servicio a Di-s.
Nunca está todo perdido...
En “Pesaj Sheini”, el segundo Pesaj, cuando en Jerusalén aún teníamos el Sagrado Templo, ofrecían el sacrificio de Pesaj aquellas personas que no lo habían hecho en la fecha correcta. Este día no es festivo, solo es un poco más elevado, por haber sido un día alegre en la época del Templo. En él se acostumbra a comer un pedacito de matzá que quedó de Pesaj. Pesaj Sheini ha introducido en la vida jasídica una de las frases más importantes, que representa también una enseñanza para nuestra vida diaria: “Nunca está todo perdido...”.
La segunda oportunidad es preferible
El Rebe de Lubavitch, solía utilizar y repetir esta frase en muchas de sus alocuciones. Agregó, que la enseñanza de Pesaj Sheini no sólo es que siempre estamos a tiempo de corregir, sino que, si realmente tenemos la intención de cambiar, se nos dan fuerzas adicionales. En una de sus cartas escribió: “La enseñanza de Pesaj Sheini es que para un judío nunca está todo perdido. Más aún, muchas veces la segunda oportunidad es preferible a la primera en lo que respecta a los detalles, como está implícito en el tema de Pesaj Sheini, en el que no era necesario anular el Jametz (fermento) antes del sacrificio”.
En otro lugar puntualiza, que en la rectificación de Pesaj Sheini, no existe la limitación del tiempo. Mientras el primer Pesaj es de siete días, el segundo sólo dura uno. “Pues el tema del retorno a las fuentes, es en una sola hora y en un solo momento y no se mueve de allí hasta que sea la voluntad de Di-s perdonarlo, y tenga satisfacción de sus actos”. De aquí, que no sólo es posible enmendarse, sino que la consecuencia puede ser de un nivel más alto que en la primera situación.
La fuerza de la demanda
Pesaj Sheini también nos enseña la fuerza que tiene la verdadera demanda que viene de un judío.
Cuándo los judíos del desierto estaban impuros en el momento que correspondía ofrecer el sacrificio de Pesaj, vinieron con el reclamo “¿ por qué perderemos?”. Aparentemente este es un extraño reclamo, pues en la Torá están fijadas las reglas de cómo y cuando debemos cumplir cada precepto y como debemos ofrecer cada sacrificio. Si aquellas personas no cumplían con los requisitos necesarios, que derecho tenían para reclamar “¿porque perderemos?”.
Pesaj Sheini nos enseña, que hay cosas que Di-s nos da, y nuestra responsabilidad es recibirlas y cumplir Su Voluntad, mientras que hay otras que solo nos llegan por medio del pedido y reclamo del pueblo de Israel, como fue en el desierto que solicitaron y reclamaron, por ello se renovó la orden de Pesaj Sheini.
El Rebe dice que esto nos deja una enseñanza maravillosa, cuando una persona siente que le falta “algo” en lo relacionado con su temor al Cielo o en el cumplimiento de la Torá y Sus preceptos, no debe apoyarse en otro para completar esta carencia, sino confiar en su propio deseo de retornar a las fuentes, gritando y reclamando: “¿por qué perderemos?”.
El Rebe agrega que la Torá nos ordena comportarnos así, cuando por medio de los miembros de la Gran Asamblea, se estableció que en el momento que un judío le pide a Di-s por sus necesidades en la plegaria, debe reclamar que la redención sea “rápidamente”, como dice: “Haz que el vástago de David, Tu servidor, florezca rápidamente... pues a Tu salvación ansiamos todo el día”, “Que nuestros ojos vean Tu retorno a Tzión!”.
No nos conformamos con hacer este pedido en una sola plegaria, sino que lo hacemos varias veces al día, todos los días!... el Pueblo de Israel pide y grita ¡“hasta cuando”! y es por medio de este ruego que la redención se acelera y llegará mucho más rápido que sin el mismo.
Lag Baomer
Los 49 días entre la festividad de Pesaj y Shavuot, se distinguen por la costumbre de la sefirá, es decir la cuenta del Omer. Los días de Omer en general, y el día 33 –Lag Baomer- en particular, están relacionados con el Gran Rabí Akiba y sus discípulos.
Rabí Akiba tenía cuarenta años, era iletrado y extremadamente pobre cuando comenzó una vida de estudio de Torá. Se inspiró ante la visión de un pequeño chorro de agua que al golpear sobre la dura roca hizo un agujero. Se dijo entonces a sí mismo: “Si el agua al caer con constancia, puede hacer un agujero en la roca, igualmente si estudio con perseverancia, aún yo, puedo ser un Erudito”. Tanto logró Rabí Akiba con su esfuerzo que se convirtió en uno de los grandes sabios y maestros de nuestra nación. En su momento llegó a liderar una Academia de Estudios de Torá que contaba que contaba con más de 24.000 alumnos a lo largo y ancho de la Tierra de Israel.
Por no haber sido respetuosos entre ellos, una plaga los atacó durante los días de Omer y muchos fallecieron. Por esa razón, los días de Omer son considerados días de duelo. No se celebran casamientos y también hay otras limitaciones en lo que se refiere al regocijo durante este período. El día 33 del Omer –Lag Baomer- la plaga terminó. A partir de ese momento, Lag Baomer se convirtió en un día festivo y auspicioso.
Su significado
La Guemará (el Talmud), testimonia que los estudiantes que fallecieron eran “alumnos de Rabí Akiba”. Se entiende que debían ser merecedores de ese título. Eso significa que estaban dedicados al estudio de la Torá y al cumplimiento de las Mitzvot con devoción, diligencia y Mesiruth Nefesh (autosacrificio), tal como su maestro, el grande y exaltado sabio Rabí Akiba les había enseñado. Se deduce de ello, que la falta de respeto que hubo entre ellos, no pudo ser a causa de algo trivial, sino que estuvo motivado por el alto nivel espiritual en que se encontraban como alumnos de Rabí Akiba.
La explicación de esta conducta se encuentra en el dicho de nuestros sabios de santa memoria: “las personas en general, tienen distintas mentes y personalidades”. Cada individuo tiene su propia forma de servir a Di-s, estudiar la Torá y cumplir las Mitzvot. Por ejemplo, una persona puede hacerlo por amor a Di-s, otro puede hacerlo por temor a Di-s, y un tercero puede hacerlo por un sentimiento de total obediencia y sumisión a la Voluntad de Di-s, y así sucesivamente, aunque en la práctica, todos ellos observan con meticulosidad la Torá en su vida diaria.
Por ser discípulos de Rabí Akiba, eran hombres de nobleza, que servían a Di-s con la mayor sinceridad y devoción y con todo su ser. Por eso le parecía a cada uno que el suyo era el enfoque correcto, y el que no hubiera llegado a su nivel estaba lejos de la perfección. Más aún, siendo ellos discípulos de Rabí Akiba que enseñaba: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo, este es un gran principio de la Torá”, no estaban conformes con avanzar en forma individual en su propia forma de servir a Di-s, sino que deseaban lo mismo de sus compañeros, tratando de inducirlos a seguir su camino. Cuando veían que éstos no aceptaban su influencia, no podían respetarlos en el nivel que se esperaba de los discípulos de Rabí Akiba.
Su enseñanza
A la luz de lo antes mencionado, podemos ver que la historia de Lag Baomer en la Guemará, nos enseña cuál debe ser nuestra conducta.
La instrucción consta de tres partes:
1) El servicio a Di-s debe ser hecho con verdadera inspiración y vitalidad, al punto que se refleje en la totalidad de la personalidad del individuo.
2) Lo recién mencionado incluye –por supuesto- la gran Mitzvá de “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”.
3) Además, el individuo debe mirar en forma respetuosa y benevolente a cada judío, que está absolutamente comprometido con la Torá y el cumplimiento de las Mitzvot, aunque difiera en su forma de servicio, sea por amor o por reverencia, etc.
Otra instrucción es que, si uno se encuentra con un judío que todavía no adquirió el nivel adecuado en el servicio Divino, su relación deberá ser también con el debido respeto y afecto, de acuerdo con la enseñanza de nuestros Sabios: “Juzgarás a cada persona en forma favorable”. Es necesario tener en cuenta que la persona que aún no está comprometida con el Judaísmo, puede no ser responsable, sino que simplemente no tuvo la oportunidad de recibir una educación judía tal como corresponde.
En un caso así, debemos compadecernos de esa persona, y hay que hacer el mayor esfuerzo para acercarlo al judaísmo en forma cordial, con todo amor y respeto.
MATAN TORÄ SHEL PNIMIUT HATORÁ
Existe una profunda relación entre Lag ba Omer y la Redención. Entre los jasidim Lag Ba Omer es llamado, “Matan Torá shel Pnimiut Ha Tora” (día en que nos entregaron la profundidad de la Torá).
Este es el día en el que se nos dio la fuerza para revelar en este mundo inferior, la luz profunda de la Torá y de esta manera comenzó la preparación concreta para la revelación de la verdad intima y profunda con la Redención verdadera y completa.
Si bien antes de Rabi Shimon bar Iojai ya existía la profundidad de la Torá y grandes sabios se dedicaban a su estudio, en Lag Ba Omer sucedió algo similar a lo sucedido en Shavuot...
Antes de la revelación en el monte Sinai, ya había Torá pero también existía una barrera que separaba el mundo físico del mundo espiritual, con la entrega de la Torá se nos dio el potencial de unir la Torá con lo material, introduciendo santidad dentro de este mundo inferior.
También Lag BaOmer nos da el potencial para que la profundidad de la Torá sea recibida con los recipientes del mundo material y se haga parte del mismo.
La fuerza de los primeros
Se cuenta acerca de Rabí Iosef Caro, (autor del código de leyes judías, el Shuljan Aruj) que se hallaba concentrado tres días con un fuerte interrogante, hasta que finalmente y luego de un gran esfuerzo encontró la respuesta.
Cierto día, entró a la casa de estudios y escuchó aun simple estudiante, analizando aquel mismo tema que tanto lo había ocupado, grande fue su asombro cuando escuchó que este hombre, que no era un erudito, halló la respuesta inmediatamente. Esta situación le produjo una gran amargura, hasta que le fue revelado desde el cielo, que una vez que él halló la respuesta con tanto esfuerzo, la “trajo” al mundo, y les abrió el camino a las personas sencillas para que puedan descubrir la respuesta de manera más sencilla.
Este concepto se conoce como “apertura del canal”. De esta manera se explica, por ejemplo, la gran admiración que nos produce la entrega total de Abraham a Su Creador, a pesar de que posteriormente hubo personas mucho más simples, a las que Di-s no les hablo ni se les reveló como lo hizo con nuestro primer patriarca y sin embargo estuvieron dispuestos a entregar sus almas santificando el nombre de Di-s. La explicación es que la grandeza de Abraham Avinu, fue la de ser el primero y la de abrir ese canal para que otras personas simples pudieran llegar a ese nivel.
La revelación del Mashiaj
Rabi Shimóm Bar Iojai, autor del “Zohar”, fue quien abrió el canal de parte más íntima de la Torá (Incluso en el Zohar, muchas veces aparece la expresión “abrió”, “abrió Rabí Shimón”, frases que sugieren la apertura del canal para la recepción de tanta abundancia.)
Tenía el don especial de estudiar la Torá en un nivel de “visión”, es decir que cuando se dedicaba al estudio, podía “ver” los asuntos de la Torá como son en la realidad y en su aspecto más profundo, hasta su raíz superior.
En Lag BaOmer, día de su fallecimiento, su trabajo llegó a la plenitud, por eso estaba tan contento y ordenó que todos se alegraran en el aniversario de su desaparición pues ese día completó su misión en el mundo.
En el día del aniversario de su fallecimiento, (como en el de todos los tzadikim) se elevan y se revelan todas las buenas acciones de su vida.
Pirkei Avot
CAPÍTULO 4: El Tratado de Avot es parte del Talmud. Sin embargo se diferencia de los demás Tratados. El Masejet Avot no se dedica a explicar las Mitzvot de la Torá-como lo hacen el resto de los Tratados- sino que su contenido es de ética y virtudes...
PIRKEI AVOT: CAPÍTULO 4 : MISHNÁ 1
¿QUIÉN ES SABIO?
Ben Zomá dijo: “Quién es sabio? Aquel que aprende de toda persona, pues fue dicho: De todos los que me enseñaron obtuve sabiduría; pues Tus testimonios son mi conversación”.
Aparentemente, la persona más inteligente es la más crítica, la que posee la perspicacia de ver a su prójimo tal cual es. Por qué entonces, Ben Zomá dice “¿Quién es sabio? Aquel que aprende de toda persona”? Posiblemente para convertirse en sabio, el individuo debe aprender de cada uno; pero cuanto más sabiduría acumule, quizás desprecie a quienes son inferiores a él?
Una respuesta posible es que la persona sabia adquiere conocimiento positivo y se ilustra, incluso de los rasgos y actos negativos. Por ejemplo, Rabi Zushe de Anipoli aprendió siete cosas del ladrón, para aplicar en el servicio a Di-s: 1) Sólo él conoce sus actos 2)Está dispuesto a correr peligro para lograr su cometido. 3) Invierte gran esfuerzo y afán en lo que hace. 4) Cada pequeño detalle es de gran importancia para él. 5) Es veloz. 6) Confía y está seguro de sí mismo. 7) Si falla la primera vez, vuelve a intentarlo nuevamente.
Si analizamos la cita en su segunda parte, la palabra “edoteja” -testimonios –-proviene del vocablo “ed” (testigo, en hebreo), que usualmente se refiere a los preceptos Divinos, cuya observancia afirma y da testimonio de la soberanía de Di-s sobre todo el Universo y Su relación con nosotros. Pero existe otro significado para el término “edoteja”, que tiene relación con cada uno de nosotros. “Ustedes son Mis testigos, dice Di-s” (Isaías 43:10), cada judío, por la sola virtud de existir, es un testimonio de la grandeza del Creador.
En este contexto, es que Ben Zomá expresa la lección elemental, que para crecer la persona debe aprender de cada individuo. ¿Por qué? Pues “Tus testimonios son mi conversación”. Es verdad que la sabiduría permite ver más allá de la fachada exterior de la conducta para comprender los motivos y deseos íntimos de las personas. Pero alguien realmente sabio mira aún más profundo, más allá del carácter y la personalidad. Busca captar quintaesencia de la humanidad: el hombre como homenaje a Di-s, Quien lo creó a Su imagen y semejanza. Cada ser humano expresa otra de las infinitas facetas del Creador, y esta sirve como una única e inimitable revelación de la Fuente de toda Sabiduría.
Se requiere de una persona verdaderamente sabia para ver en su prójimo, incluso en quienes externamente son inferiores y defectuosos, su condición de testimonio de la grandeza de su Creador.
Extraído del Beyond the Letter of the Law, de una alocución del Rebe de Lubavitch
El Rincón de Mashiaj: MASHIAJ, MEMORIA HACIA EL FUTURO
Cuando nos queremos dedicar al crecimiento personal, primero debemos alejarnos de la esclavitud abandonando las limitaciones que nos impiden explorar la vida con una mente abierta, ya sean estas malos hábitos, falsos prejuicios, condicionamiento social o similares. Y si bien esto por si mismo no se constituye en una liberación total, que solo se logra mas tarde, el alcanzar la conciencia que todas las cosas, tanto las materiales como las espirituales son realmente una unidad, ya es el inicio del proceso de liberación como ocurrió en la salida de Egipto. Es por eso que Torá nos instruye a recordar los días del Éxodo de Egipto a pesar que el Éxodo ocurrió en un día específico hace centenas de años: Debido a que el proceso del Éxodo - de llegar más allá de nosotros mismos - es una lucha constante. Y es por eso que seguiremos conmemorando el Éxodo durante la Era Mesiánica: Porque sin esa memoria y ese cambio que se formó en la salida de la esclavitud egipcia, la liberación y conciencia que experimentaremos en nuestro presente y futuro no serían posibles. A un nivel personal, este proceso habla mucho acerca del importante papel que juega la memoria en el viaje de autodescubrimiento: Al recordar de donde venimos, las pruebas y los tremendos desafíos que sufrimos en la historia, lograremos llevar con nosotros la inspiración y calidad de transformación del viaje incluso después de llegar a destino. (Adaptación de MWire)
