Resumen de Parshat Tetzavé
Nuestra Parshá detalla las diferentes órdenes que Di-s dictó a Moshé relacionados con el Mishkán, el Santuario Móvil...
Las órdenes fueron: respecto al aceite para el alumbrado y el encendido de la menorá, la confección de los ropajes de los sacerdotes, la confección del efod, la orden de la confección de las cadenas y otros elementos, la confección del joshen, la confección del meil (manto), la confección del tzitz (diadema) y otros elementos, el ritual de la consagración de los sacerdotes, los sacrificios diarios y la construcción del Altar del incienso.
En las hombreras del efod (vestimenta con forma de delantal) que vestía el Cohén Gadol, estaban fijadas dos piedras ónix, y en ellas se grabaron los nombres de las doce tribus de Israel. Dice la Torá: “seis nombres en una piedra, y los nombres de los seis restantes en la segunda piedra, según sus nacimientos”.
La Torá nos ordena que el orden de los nombres debe ser según sus nacimientos”. Separan sus ideas en esto Rashi y el Rambam: según Rashi se grabaron los nombres de las tribus según el orden que le nacieron a Iaakov Avinu. Pero según dice el Rambam, el orden fue según las madres, es decir, primero los hijos de Leah, luego los hijos de Bilhá, Zilpá y finalmente los hijos de Rajel
Tetzavé – Deplorando el galut
“Hay cuatro cosas acerca de cuya creación Di-s Se arrepiente todos los días. La primera de ellas es el galut (el exilio diaspórico)”... — Talmud, Tratado de Sucá, 52b
Obviamente, decir que hay algo de lo que Di-s Se “lamenta” o Se “arrepiente” es incompatible con nuestra comprensión de la omnisciencia y omnipotencia de Di-s.
Deplorar o lamentarse de una cosa significa saber recién ahora algo que se ignoraba antes; implica que la decisión o el acto anterior estaba errado; expresa que uno ha madurado ahora llegando a un nivel que le permite atisbar hacia atrás y rechazar un pasado deficiente. Nada de esto, por supuesto, puede asociarse a Di-s. En las palabras de Bilám, el profeta midianita:
“Di-s no es un hombre, como para mentir; ni un hijo de Adán, como para lamentarse de algo”.
Atribuir compunción a Di-s presenta un problema adicional: Si Di-s Se lamenta de la creación de algo, ¿cómo puede esa cosa continuar existiendo?
Como lo explican los grandes maestros jasídicos, la creación es un acto perpetuo por parte de Di-s.
Cuando la Torá nos cuenta que “Di-s dijo: ‘¡Haya luz!’ y hubo luz”, no está describiendo un suceso acaecido por única vez en el tiempo, algo que tuvo lugar en el primer día de la Creación; nos está diciendo que aquello que experimentamos como luz es la corporización de la continua declaración de Di-s de Su deseo de que haya luz.
En cada fracción de instante Di-s “dice” “¡Haya luz!”, y es este pronunciamiento Divino el que constituye la esencia de la luz física. Pues ningún ser o fenómeno tiene posibilidad de existir independientemente de la involucración constante de Di-s en su creación.
Se cuenta la historia de un hombre que abandonó su ciudad natal por varios años para estudiar bajo la tutela de Rabí Doy Ber de Mezritch. Cuando regresó, uno de sus amigos le preguntó:
“¿Por qué has tenido que abandonar a tu familia y comunidad para ir a estudiar a un pueblo distante? ¿Qué aprendiste en Mezritch que no podrías haber aprendido en nuestra propia Casa de Estudios, de nuestros propios Rabinos?”
“Dime”, dijo el hombre, “¿crees en Di-s?”
“Claro que creo en Di-s”.
“Si Di-s no quisiera que esta mesa continuara existiendo, ¿qué sucedería?”
“¿Qué clase de pregunta es esa? ¡Di-s puede hacer todo! Si Él no quisiera que esta mesa siguiera existiendo, podría destruirla de inmediato”.
“¿Qué tendría que hacer?”
“¿Qué tendría que hacer? ¡Lo que quiera! Podría enviar un fuego e incinerarla al instante”.
“Pero si Di-s quema la mesa, todavía quedarían las cenizas.
“Di-s podría crear un fuego tan poderoso que no quedara nada en absoluto”.
“Si esa es tu concepción de Di-s”, dijo el nuevo discípulo de Rabí Doy Ber, “bien podrías también arrojarte tú mismo, junto con este dios tuyo, al interior de ese fuego. ¿Qué es esta mesa, si no la corporización del deseo de Di-s de que exista? En el instante en que Di-s no desea más su existencia, ¡ésta deja de existir!”]
De modo que sí Di-s Se lamenta de la creación del galut todos los días —incluso el mismo día en que destruyó Su hogar y desterró a Sus hijos al exilio diaspórico— ¿por qué estamos todavía en el galut? ¿Cómo puede existir el exilio, siquiera en el plano conceptual, sin el permanente deseo de Di-s de que exista?
El arte de la metáfora
De modo que, una vez más, nada de lo digamos acerca de Di-s puede implicar exactamente la misma cosa que cuando ello es aplicado al ser mortal.
Por ejemplo, cuando decimos que Di-s “oye” nuestras plegarias, ¿pretendemos decir que las ondas sonoras generadas por nuestras cuerdas vocales deben hacer vibrar una “oreja” Divina y estimular un “cerebro” Divino para que Di-s “oiga” nuestros pedidos?
¿Tenemos siquiera en mente que nuestras súplicas informan a Di-s qué es lo que nos falta; a El, que conoce cada uno de nuestros deseos incluso antes de que nosotros mismos seamos conscientes de estos y, de hecho, incluso antes de haber nacido?
Obviamente no.
Cuando decimos que Di-s oye nuestras plegarias, con “oír” nos referimos a un sentido puramente conceptual, “oír” como en “tomar nota” y “prestar atención” y, esperamos, “responder”.
Al analizar a Di-s, empleamos inevitablemente términos cuyo significado está cargado con la dinámica de nuestra experiencia —una experiencia restringida por el tiempo, el espacio, y nuestras limitaciones humanas.
Nuestra única opción alternativa sería no hablar de Di-s del todo. Así que, al usar estos términos, debemos tomar siempre los recaudos necesarios para despojarlos de sus lazos humanos y aplicar exclusivamente su esencia pura, incorpórea, a nuestra percepción de la relación del Omnipotente con nuestra existencia.
Así, cuando la Torá nos cuenta que Di-s Se lamenta de algo, espera de nosotros que desvistamos el término “lamentarse” hasta sus huesos conceptuales mismos. Que lo despojemos de toda connotación de fracaso, ignorancia previa —de hecho, del plano temporal mismo— antes de aplicarlo a Di-s.
Lamentarse, para nosotros, significa que algo deseado en el pasado ya no lo es más. Aplicado a un Di-s supratemporal, “lamentarse” implica ambos estados simultáneamente: algo que es tanto deseado como indeseado, con el énfasis mayor puesto en “indeseado” (el estado “presente”).
Este es el significado de lo que decimos que Di-s crea y al mismo tiempo Se lamenta de la creación del galut.
Di-s aborrece la realidad manifiesta del galut—el sufrimiento físico y la falta de un hogar espiritual que la experiencia cotidiana del galut implica. Pues entonces, ¿para qué lo crea?
Porque El desea su inherente, aunque imposible de discernir, esencia positiva.
El desea la fortaleza que el galut revela en nosotros, las profundidades de fe a las que nos desafía, la misión en la vida que logra.
Con nuestra definitiva Redención del exilio, todo esto se pondrá de manifiesto — pero entonces, por supuesto, no habrá más galut.
El estado de galut es uno en el que predominan sus elementos indeseables en tanto que su producto deseable se encuentra subordinado — un estado de deploración Divina.
Y dado que la “existencia” de una cosa es la expresión de un deseo Divino de que exista, el estado de galut existe sólo en un sentido muy limitado — sólo en la medida en que Di-s lo desea. Sólo su elemento “deseado” posee existencia genuina; su elemento “indeseado”, pese a ser ostensiblemente mayor, su realidad más “presente”, es una no-entidad, nada más que la sombra ilusoria de su verdaderamente existente, aunque actualmente oscurecida, función positiva.
Dos Lecciones
Hoy, el galutya no es más lo que solía ser.
Aunque todavía sufrimos el desarraigo espiritual del galut, sus expresiones más descaradas se están desvaneciendo: hoy, el judío puede vivir prácticamente donde quiera en el mundo, en libertad y prosperidad.
Pero sentirse cómodo en el galut es el galut más grande que puede existir, el máximo síntoma de enajenación de la propia esencia y fuente.
Sentirse cómodo en el galut —percibirlo como un estado viable, hasta deseable— es vivir en contradicción perpetua con la deploración diaria de Di-s por la creación del galut.
Del otro lado, sabemos que el galut, desprovisto de todo salvo el más tímido eco de deseo Divino, no posee una realidad genuina, por más formidable que sea la fachada que pudiera mostrarnos.
Comprendemos que está siempre al borde de la disolución, que de un momento a otro las deseadas metas del galut pueden manifestarse y llevar al galut al lamentado pasado que es.
Basado en Likutéi Sijot, Vol. XXIV, págs. 167-176
Día de movilización, día de ayuno
El 13 de Adar es un día de ayuno conocido como Ayuno de Ester (Taanít Ester), en conmemoración del ayuno llevado a cabo por Mordejái, Ester y todo el pueblo judío...
Los enemigos de Israel habían planeado subyugarlos y destruirlos el 13 de Adar, pero sucedió a la inversa, los judíos se impusieron sobre sus enemigos. Los judíos se congregaron en sus ciudades... (Ester 9:1-2).
Siempre que los judíos se reunían para librar batalla en contra de sus enemigos, realizaban ayunos pidiendo y suplicando a Di-s que les otorgara la victoria. También Moshé ayunó antes de entrar en guerra con Amalék. La razón de tales ayunos es mostrar que el hombre no prevalece debido a su gran fortaleza física o habilidad, sino sólo gracias a que eleva sus ojos en súplica al Cielo y Di-s le concede Su misericordia para triunfar en la batalla. Este fue el propósito del ayuno observado por Israel en la época de Hamán, al congregarse para defenderse de quienes procuraban su destrucción. Y en su memoria se estableció un ayuno en ese mismo día para todas las generaciones venideras, para recordar siempre que Di-s acepta la plegaria y penitencia del hombre en sus momentos de tribulación, cuando se aflige y retorna a El de todo corazón, tal como sucedió en la época de Mordejái y Ester.
En la Meguilá (el Libro Bíblico de Ester), se alude a la aceptación de este ayuno el 13 de Adar, ya que el versículo expresa: Y cómo aceptaron sobre su descendencia sus ayunos y súplicas (ibíd. 9:31).
El ayuno se llama “Ayuno de Ester” pues fue ella la primera en requerir que el pueblo ayunara, al decirle a Mordejái: Vé y reúne a todos los judíos (le Shushán; ayunad por mí no comáis ni bebáis durante tres días, noche y día. También mis doncellas y yo ayunaremos del mismo modo... (ibíd.4:16).
Aunque el ayuno de Ester que observamos actualmente es en conmemoración del que hicieron los judíos cuando se reunieron para defenderse de sus enemigos —el 13 de Adar—, y no al realizado por Ester en ese entonces, los días 13, 14 y 15 de Nisán, cuando Mordejái se enteró de las intenciones de Hamán y de la carta real escrita el 13 de Nisán ordenando la aniquilación de los judíos — en vista de que fue Ester quien propuso el primer ayuno para encarar esta calamidad inminente, todos los ayunos posteriores decretados durante ese período reciben su nombre.
Algunos Sabios sostienen que nuestro ayuno del 13 de Adar sí conmemora el ayuno de tres días de Ester. Sin embargo, debido a que no puede ser realizado en Nisán —pues está prohibido ayunar en ese mes—, se fijó para el día 13 de Adar, que también había sido decretado como ayuno cuando los judíos se congregaron para defenderse. Pese a que el ayuno de Ester se extendió durante tres días, los Sabios fueron indulgentes al respecto y lo fijaron para un único día.
El ayuno de Ester
Como el Ayuno de Ester no forma parte de los cuatro ayunos públicos estipulados por los Profetas y no es mencionado explícita¬mente en las Escrituras, los Sabios han sido más indulgentes en cuanto a su observancia. Las mujeres embarazadas o que amamantan, y aquellas personas débiles que sufren mucho a causa del ayuno, no están obligadas a observarlo. En el Ayuno de Ester se recita la plegaria Aneínu en el Shemoné Esré las Selijot especiales del día, y se lee la sección de la Torá correspondiente a los días de ayuno en Shajarit y Minjá (Vaijal, en Exodo 32:11-14 y 34:1-10; véase Sidur, pág. 315).
Si el 13 de Adar coincide con Shabat, el ayuno se adelanta al jueves anterior, 11 de Adar. Debido a que Purím se observa el día 14, no postergamos el ayuno para el día siguiente (como sucede, por ejem¬plo, cuando el 9 de Av acaece en Shabat), ni lo adelantamos al viernes por deferencia al Shabat. (El único ayuno público que puede coinci¬dir con un viernes es el del 10 de Tevet. No se recita Tajanún en Minjá del Ayuno de Ester. Algunos acostumbran vestir ropas de Shabat en Minjá, en razón de que la lectura de la Meguilá tendrá lugar muy poco después.
Extraído de Nosotros en el Tiempo
Purim, una bella historia
Hace más de 23 siglos (año 3404 después de la Creación –año 450 antes de la e.c.), cuando el Imperio Persa dominaba al mundo civilizado, el pueblo judío fue salvado del decreto urdido por Hamán, Primer Ministro del Rey Ajashverosh (Asuero), para aniquilar a todos los judíos que habitaban los 127 países que formaban el imperio.
Cada año, el 14 de Adar, celebramos Purim para conmemorar con fiestas y alegría la salvación que ocurrió al pueblo judío e hizo que la misma fecha fijada por el azar de la lotería (‘pur’, de donde derivar la palabra ‘Purim’) para la ejecución del plan asesino; se transformara en un día de salvación que, a través de todas las generaciones, ha servido como un rayo de esperanza y estímulo a las comunidades judías oprimidas por otros países a lo largo de la historia. Purim no sólo es una de las festividades más alegres, sino que es un día de gran significación, cuyas enseñanzas son válidas en todos los tiempos. La Mishná establece que “el que lee la Meguilá hacia atrás no cumple con su obligación”; el Baal Shem Tov explica ese pasaje diciendo que aquel que lee la meguilá pensando que los eventos relatados solo sucedieron en el pasado, y que el milagro no es relevante en nuestros días, no cumple con su obligación, ya que el propósito de la lectura es el de instruir al judío cómo debe comportarse siempre, en el pasado, presente y futuro.
El patrón de respuesta de la comunidad judía persa frente al decreto exterminador, está compuesto por varios elementos que nos aleccionan sobre la manera de proceder frente a los ataques de los “Hamanes” en todas las generaciones, cuando somos acusados por ser un pueblo que, a pesar de su dispersión, vive separado y tiene sus propias leyes. Estos elementos son:
LA TESHUVA COLECTIVA, MEDIANTE EL AYUNO Y EL ARREPENTIMIENTO.
La unión del pueblo no era suficiente. La firmeza de Mordejai en no abandonar los eternos valores de la Torá, aún con el riesgo de su vida; el esfuerzo de enseñar Torá a los niños y el llamado al pueblo para que observe Torá y Mitzvot y de este modo fortalezca su relación con Di-s, fue determinante para la salvación. Lo mismo sucede con la actitud de Ester cuando hace un llamado al pueblo para que ayune durante tres días y ella ayuna también.
Tanto Mordejai como Ester sabían que el decreto de exterminio no era accidental, producido por eventos humanos, sino que por el contrario, como suele suceder cuando los judíos enfrentan problemas, eran resultado de su alejamiento de la Torá que los llevó a realizar acciones indebidas, cuyo efecto no podía ser eliminado, sin atacar la causa.
La asimilación de los judíos tuvo su punto culminante al acudir a la fiesta celebrada por Ajashverosh, disfrutar de ella, comer y beber con los demás pueblos. La contrapartida para el arrepentimiento era ayunar, no comer ni beber; el arrepentimiento unido al despertar del pueblo hacia el cumplimiento de la Torá y las Mitzvot, y su consiguiente fortalecimiento espiritual durante el año anterior a la ejecución, hizo que por medio de la Teshuvá los judíos revelaran su esencia y se eliminara la causa que dio motivo al decreto.
Esfuerzos Diplomáticos
Una vez borrada a través de la Teshuva la causa del decreto que daría lugar a la “solución final”, es cuando Ester antecede ante el rey por la salvación de su pueblo. Debe recordarse la situación privilegiada y segura que tenían los judíos antes del decreto de aniquilación. Ester era la reina del imperio y Mordejai, presidente del Sanhedrín y persona apreciada por el rey. Sin embargo ellos no interceden en primera instancia frente al rey, como era lógico pensar, sino que primero ponen énfasis en borrar la causa y sólo luego recurren al rey, constituyéndose en los instrumentos a través de los cuales se produce la salvación del pueblo, lo cual demuestra que no se debe confiar en los Ajashverosh de cada época, sino, en la firme adhesión de los judíos a Di-s.
La lectura de la Meguilá en donde se narran todos los acontecimientos de Purim, pudiera parecer el recuento histórico de hechos que nada tienen que ver con la Divinidad, máxime cuando en todo el libro no se menciona el nombre de Di-s ni siquiera una sola vez. Sin embargo, sabemos que uno de los principios básicos del Judaísmo es el reconocimiento del control de Di-s sobre el universo creado por El, en donde nada ocurre fuera de Su voluntad o por coincidencia o accidente. Ese control es ejercido a través de los patrones, el de la naturaleza, ordenamiento del creador para que todo funcione en forma identificable y predecible y el de milagro, fuerza natural impredecible que puede ser obvia. Como en el caso del milagro de Januca, u oculta como en el caso de el milagro de Purim. El Talmud establece el carácter milagroso de los hechos acontecidos en Purim, al explicar que Ester en hebreo significa ocultamiento y Meguilá, Revelación, por lo tanto la Meguilat Ester es la revelación del ocultamiento de la voluntad de Di-s y Purim la ocasión en el año cuando, realizando las acciones ordinarias naturales que estamos llamados a cumplir (lectura de la Meguilá, envío de comestibles, ayuda a los pobres y comida festiva) reconocemos su carácter extraordinario, porque aluden a la manera especial en la que Di-s está eternamente presente en todos los eventos y circunstancias, aún cuando a veces no lo percibimos. Purim nos enseña que cada evento de nuestra vida, debe ser objeto de nuestra atenta consideración para poder identificar en él la atención divina que tiene siempre un potencial para el bien.
Purim y sus preceptos
El 14 de Adar, celebramos la festividad de Purim. Conozcamos los preceptos y costumbres de la Festividad y preparémonos con alegría para este día tan especial...
Ayuno de Ester
Se lleva a cabo el ayuno de Ester en recuerdo del ayuno que hicieron los judíos en aquella época para revertir el terrible decreto de Hamán.
El ayuno comienza el jueves 20° de Marzo con la salida del alba y finaliza al anochecer con la salida de las estrellas.
LOS 4 PRECEPTOS DE PURIM
La lectura de la Meguilá
El Sábado 27 por la noche y el Domingo 28 de marzo durante el día se debe escuchar la lectura de la Meguilá (Rollo de Ester) de un pergamino escrito a mano. Es costumbre hacer ruido con silbatos, matracas y cornetas cuando se menciona al malvado Hamán.
Envío de Comestibles
Durante el día de Purim, Domingo 28 de marzo, cada persona (no es suficiente que la familia lo haga) debe enviar mínimamente dos comestibles listos para consumir, a por lo menos una persona.
Se puede enviar a vecinos, amigos y familiares, sin embargo, lo más lindo es entregárselos a enfermos, ancianos o gente sola y necesitada para así alegrar sus corazones.
Regalos a los Pobres
Es un Precepto dar dinero a los necesitados durante el día de Purim. Se debe dar caridad a por lo menos 2 pobres (por supuesto, cuantos más, mejor).
De no encontrar necesitados, se puede cumplir el Precepto separando ese día una suma para caridad, y entregarla posteriormente cuando se tenga la posibilidad.
Banquete y Alegría
Este es el Precepto sobresaliente de Purim. Durante el día de Purim, antes de la puesta del sol, se realiza un gran banquete familiar en el cual se come y se bebe en abundancia.
Costumbres Populares: Los niños acostumbran a disfrazarse en Purim. Los adultos acostumbran dar a los niños dinero de Purim.
¡Mascarada!
Por Yanki Tauber
En Purím, nada es lo que parece. Ese monstruo feroz es en realidad tu hermano Moishe. La bella reina Ester con su corona llena de piedras preciosas es en realidad la vergonzosa Sarita, de segundo grado. ¡¿Qué es eso?! ¿Una caja de galletitas gigante caminando por la calle? Y... ¿cómo hizo Mijael para que le crezca esa enorme barba blanca?
¿Por qué nos disfrazamos en Purím? Porque en Purím nada es lo que parece. ¿Acaso la ejecución de la reina Vashtí fue simplemente algo que pasa, cuando un depravado emperador de Persia se emborracha? ¿Fue una coincidencia que Mordejai pudo oír el complot para asesinar al rey? ¿Ajashverosh eligió a Ester para convertirla en reina porque era realmente la mujer más atractiva del imperio? ¿Fue simple y llanamente mala suerte la que tuvo el malvado Hamán cuando visitó al rey justo en el momento en que el monarca estaba escuchando sobre la salvación heroica efectuada por Mordejai? ¿Se trató del irresistible encanto de Ester y la repentina cólera del rey lo que hizo que el monarca ordenara que Hamán, su ministro preferido, fuera colgado?
Purím fue instituido pues los judíos en ese momento entendieron que fue Di-s en persona, Quien realizó todo desde arriba, para salvar a Su pueblo. Sólo que Él se disfrazó, haciéndolo parecer todo, cual una "novela colmada de intrigas palaciegas de Persia"
Cuando Di-s sacó a los judíos de Egipto en Pesaj, todo el vecindario, desde Giza hasta Gaza y desde Memphis a la Mesopotamia Asiática, se enteró de los milagros realizados por Di-s a los Hebreos. Cuando una pequeña vasija de aceite ardió por ocho días en Janucá, el helenista más escéptico vio que se trató de un acto de Di-s. Purim, que significa sorteo, es el único evento, en el que la salvación más maravillosa se envistió en los ropajes de la naturaleza, suerte y coincidencias. Di-s estuvo oculto y permaneció oculto- ¡¡Su nombre no aparece en toda la Meguilá (Rollos de Ester)!!
Purim es una mascarada. Los Rollos de Ester (Ester significa me ocultaré) se enrollan. Incluso el relleno de los Oznei Hamán (Homentashn, masita tradicional de Purim) está oculto dentro de la masa. Y no hace falta mencionar que los Kreplaj (pasta rellena de carne) que se comen en esta fiesta, también ocultan su relleno debajo de la masa.
Para nada extraño, Purim es la fiesta más alegre de todo el calendario hebreo. Es hermoso celebrar maravillas, pero ¿cuán seguido se nos presentan milagros? Mucho más estimulante es, el darse cuenta de que nada es lo que parece, y que Di-s está siempre tirando de los hilos, incluso cuando las cosas parecen ser "sólo casualidad".
El Rincón de Mashiaj: MASHIAJ, CUANDO SE PERTURBA EL SUEÑO DEL REY EN EL MILAGRO DE PURIM
El punto decisivo en la historia de Purím viene con el versículo de apertura del capítulo seis en el Libro de Ester: "Esa noche, el sueño del rey fue perturbado...". La noche desvelada de Ajashverosh puso en movimiento una serie de sucesos que condujeron al enaltecimiento de Mordejái, la caída de Hamán, y la salvación del pueblo de Israel. Así, es costumbre que en la lectura pública del Libro de Ester en Purím el Lector alce su voz cuando llega a este versículo para indicar que este punto marca el comienzo del milagro de Purím. La Torá es más que una crónica de sucesos y una legislación de leyes. Dentro del significado externo de sus versículos yacen capas sobre capas de significado, describiendo la esencia del alma humana, de la creación y la realidad, y de la relación de Di-s con nuestra existencia. En las palabras de Najmánides,"La Torá discute la realidad efímera y alude a la realidad superior". Lo mismo es cierto de los sucesos narrados en el Libro de Ester: en la versión superior, el Rey Ajashverosh es "el Rey a Quien Pertenecen el Fin y el Principio" (ajarit vereshit sheló), y Ester es Su novia, el pueblo de Israel.
El estado de galut (exilio), en el que el pueblo elegido de Di-s está sujeto a fuerzas ajenas y expuesto al peligro y la persecución, en el que el justo sufre y el malvado prevalece, es un estado de sueño del Rey supremo. El sueño físico produce una distorsión del nexo entre el cuerpo y el alma y un trastornado estado de cosas dentro del ser humano: las facultades más altas del durmiente, tal como su intelecto y herramientas sensoriales, son confusas e incoherentes, mientras que sus facultades más inferiores no se ven afectadas; algunas de ellas (por ejemplo, el aparato digestivo) funcionan incluso mejor durante el sueño. El sueño es, así, la metáfora para un estado en el que la conexión entre el Alma del Mundo y el cuerpo de la creación está análogamente deformada. Di-s concede vida y existencia a Sus creaciones de una manera que es muy similar a la relación alma/cuerpo durante el sueño: el bien inherente en el hombre está descentrado y oscurecido, mientras que los elementos más vulgares del hombre y la humanidad florecen. Pero "Esa noche, el sueño del Rey fue perturbado". Esa noche, el Omnipotente despertó de Su sueño y restauró Sus genuinas prioridades frente a los diversos componentes de la creación. Así será prontamente en la llegada del Mashiaj. Basado en una conferencia de Purím 5743 (1983)