Resumen de Parshat Behalotjá
Di-s respondió a la queja por la falta de carne y el gusto aburrido del maná, Hashem hizo que un fuerte viento arrastrara una gran cantidad de codornices desde el mar...
A Aharón le fue confiada la tarea de disponer las seis lámparas exteriores de la Menorá de modo que sus luces se proyectaran hacia el brazo central.
Los Leviím se prepararon para el servicio en el Santuario Móvil.
Una fecha especial, el 14 de Iyar, fue destinada a aquellos que estaban impuros o se encontraban a demasiada distancia en Pésaj como para llevar la ofrenda respectiva.
Azuzados por las multitudes ajenas que los habían acompañado en su salida de Egipto, los judíos se quejaron nuevamente, esta vez por la falta de carne en el desierto. Sus murmuraciones llevaron a Moshé a sentir que la carga de dirigir al pueblo era demasiado grande como para soportarla solo. Di-s respondió a la queja por la falta de carne y el gusto aburrido del maná, Hashem hizo que un fuerte viento arrastrara una gran cantidad de codornices desde el mar.
Behaalotjá – Apártate del mal y haz el bien
“En el segundo mes, en el día catorce por la tarde, habrán de hacerlo”...(Bamidbar 9,11)
La Parshá de la semana relata sobre un grupo de personas que estaban impuras1 en la víspera de Pesaj2 y no pudieron ofrendar el sacrificio de Pesaj en su tiempo. Vinieron a Moshé y Aharón con la queja3: “¿Por qué nos va a faltar, que no podremos ofrendar el sacrificio de Hashem en su tiempo?”
En respuesta a ello Hashem transmitió las leyes del Segundo Pesaj (Pesaj Sheini), que consistía en dar la oportunidad de traer el sacrificio del Pesaj el día 14 de Iyar, un mes después de la fecha para ofrendar el primer Pesaj.
Hay otros sacrificios festivos que es posible completar pasada la fecha original, pero eso es siempre en los días inmediatos a la fiesta. El sacrificio pascual es único en el hecho de que la fecha compensatoria tiene lugar un mes después de su tiempo original. Salta aquí la pregunta: ¿Por qué fue fijada la ofrenda del Segundo Pesaj tan distante de la fiesta y no en uno de los siete días del primer Pesaj?
DOS ETAPAS
La explicación del tema se encuentra en el concepto esencial de la singularidad del Segundo Pesaj. Este esta relacionado con el significado interno del mes de Iyar. Pesaj Sheini debe tener lugar en el mes de Iyar y no en el de Nisan, por la relación interior que los une desde lo conceptual.
Los meses de Nisan e Iyar representan dos etapas en el proceso de la liberación del hombre de la maldad. El primer paso5 es “apártarte del mal”, escapar de la maldad. A continuación llega la segunda etapa que es el “haz el bien”, la elevación dentro de lo positivo. En el mes de Nisan tuvo lugar la huida de la maldad, la salida de Egipto, como está escrito6 “pues el pueblo escapó”. A continuación viene el mes de Iyar, que es el mes de la elevación y la santificación en dirección a la entrega de la Torá.
ENMENDAR EL MAL
Esto se manifiesta en la marcada deferencia existente entre el primer Pesaj y el segundo7. El primer Pesaj, en el catorce de Nisan, debe ser ofrendado en el momento cuando el Jametz, el fermento (de cereal) está vedado al extremo de “no habrá de ser visto y no ha de encontrarse”, mientras que en el Segundo Pesaj no hay prohibición de Jametz, por el contrario, “el fermento y la Matzá están con él en la casa”.
El fermento simboliza a la maldad. En el primer Pesaj hay una prohibición absoluta de fermento.
La maldad debe ser eliminada totalmente y está prohibido que quede incluso el más mínimo residuo de ella.
En la primera etapa uno no puede enfrentar el mal y enmendarlo, se debe huir de él o alejarlo totalmente. Pero en una segunda etapa hay posibilidad de enmendar el mal, purificarlo y elevarlo, por ende “el Jametz con la Matzá están con él en la casa”.
(ACLARACIÓN: Los actos prohibidos por la Torá son enmendables sólo a través de una profunda Teshuvá, arrepentimiento por amor a Hashem, que transforma las transgresiones en méritos. La inclinación y tendencia del hombre hacia la maldad, es lo que puede ser corregido y educado, para utilizarse positivamente y para la santidad, pero sólo luego de que uno salió totalmente de la maldad.)
SE DIERON LAS FUERZAS
Resulta entonces que el Segundo Pesaj representa un nivel más avanzado de servicio a Hashem. A pesar de que quienes ofrendan el Segundo Pesaj no ofrendan el primero, siendo que el pueblo Judío sí ofrendó el primer Pesaj, quienes ofrendan el Segundo están en condiciones de elevarse por medio de ello a un nivel más alto. Por eso no debían cuidarse del fermento, sino que “el Jametz con la Matzá están con él en la casa”.
Ese es el motivo por qué fue fijado el Segundo Pesaj en el mes de Iyar, por que ese mes representa la segunda etapa en el servicio a Di-s, cuando se enmienda la maldad y se la purifica. A cada uno se le dio la fuerza para lograr esto incluso hoy en día. Todo judío esta capacitado no sólo a escapar del mal, sino también a transformarlo en bien, hasta llegar al arreglo total del mal cuando tenga lugar la verdadera y completa redención a manos de Mashíaj.
(Likutei Sijot, Tomo 33 Pág. 56)
NOTAS: 1.Bamidbar 9:6 2.Pesajim 90,2 Sucá 25,2 3.Bamidbar 9:7 4.Ohr Atora del Tzemaj Tzedek Pág. 367-8 5.De acuerdo al Tehilim 34:15 .Shemot 14:5 7.Pesajim 95,a
¿A qué te dedicás?
Pregunta frecuente en reuniones sociales, presentaciones, cenas de Shabat, conversaciones eventuales...
Nuestra respuesta siempre está referida a la profesión u labor que ejercemos (“soy médico” “fabrico indumentaria” “programdor” etc). Normalmente este es el tipo de réplica que nuestros interlocutores están esperando. Sin embargo, no es la expectativa con respecto a nosotros como judíos. Siempre recordamos con mi esposo la interesante y profunda contestación que daba a esta pregunta el Ingeniero Abraham Polichenco z”l- memorable jasid e intelectual de Jabad argentina- al completar un formulario o al ser interrogado al respecto:
“Hacer de este mundo una morada para Di-s”. Lo demás es la herramienta a través de la cual ganamos el sustento. La siguiente historia refleja la verdadera tarea del iehudi.
Rabi Iosef Ber Soloveichik, rabino del pueblo de Slutsk, se encontró en cierta ocasión con un joven que había sido uno de sus estudiantes en la Ieshivá en Volozhin. La reunión fue muy el cordial y el rabino invitó al hombre a cenar en su casa.
"¿Qué estás haciendo últimamente?” El rabino inquirió. "Gracias a Di-s," el ex estudiante contestó. "Me he convertido en comerciante y tengo mucho éxito. En los últimos años me ha ido muy bien, y estoy logrando un nivel de vida muy acomodado".
El rabino miraba a su alumno del pasado, prestando muchísima atención a sus palabras y entonces dijo: "¿Qué estás haciendo?"
El hombre joven estaba perplejo. Se preguntaba si el rabino no le había entendido. Nuevamente le dio su explicación. Pero en lugar de reconocer su declaración, el rabino sólo repitió: "¿Qué estás haciendo ahora?"
"Espero que perdone mi pregunta, Rab. Pero tres veces me ha formulado la misma pregunta acerca de lo que estoy haciendo y le he contestado. No entiendo" le preguntó el joven.
El rabino contestó con un suspiro profundo: "Es correcto que has contestado mi pregunta tres veces consecutivas, pero tu respuesta no es la que yo estaba esperando oír. El hecho que hayas acumulado dinero no es crédito tuyo pues todo pertenece a Di-s, como Él dice: ''Mía es la plata y Mío es el oro’. Él es Quién da las riquezas, la salud, y de hecho, la vida misma.
"Cuándo te pregunto: ‘¿Qué estás haciendo?’ estoy refiriéndome a las buenas acciones que son totalmente propias. ¿Estás dando tzedaká (caridad)? ¿Eres bueno con tu compañero? ¿Consagras un tiempo fijo todos los días al estudio de la Torá? Éstas son las únicas cosas en este mundo que de verdad son patrimonio propio y que uno logra exclusivamente a través de sus esfuerzos. ¡Estoy preguntándote lo que tú estás haciendo, no lo que Di-s está haciendo por ti!"
La televisión en el hogar
Es realmente interesante cómo en los últimos tiempos, se está tomando con más seriedad la influencia que ejercen la TV e Internet en la sociedad...
Este fin de semana pasado, buscando algo de material al respecto, me topé con un artículo que me llamó en especial la atención. Aquí compartiré con ustedes algunos de los fragmentos que me parecieron más relevantes: “Hay que sacar el televisor de la habitación de los chicos, una vez de acuerdo con ese punto, se puede empezar a hablar…"
… la TV les enseña a sus hijos comportamientos agresivos, uso de drogas y escenas inmorales… y hoy, los padres no están haciendo nada para evitarlo."
… antes de los 8 años, ningún chico puede diferenciar la realidad de la fantasía. Entre 8 y 14 años, no logran hacerlo en temas relacionados con lo inmoral y las drogas; y no es hasta los 15, 16 o 17 años que comprenden que todo es fantasía y entretenimiento”
No les voy a mentir, no bien me introducía más en las declaraciones del artículo, trataba de imaginar el rostro del autor. La primer imagen que vino a mi mente fue la de algún líder espiritual, incluso pasó por mi imaginación el rostro de algún Rabino de la ultra-ortodoxia (alejado de la “realidad”, incluso virtual de este mundo). Cuán grande fue mi sorpresa al descubrir que se trataba nada más ni nada menos que del pediatra Víctor Strasburger; jefe de la División de Medicina Adolescente del hospital de la Universidad de Nuevo México, en Albuquerque, Estados Unidos, autor de más de 120 investigaciones y ocho libros sobre los efectos de los medios en el desarrollo infantil y adolescente.
Continuando con mi búsqueda, esta vez dirigida a los orígenes de la TV, encontré que ésta, nace en 1935 y para fines de la década del cuarenta se populariza en los estados Unidos. Siguiendo con mi investigación hallé una alocución publica que el Rebe de Lubavitch hiciera precisamente en aquellos días en la que recién la TV se estaba haciendo popular (no 50 años más tarde) un 30/10/1954* en donde advierte del grave daño que la TV estaba causando en los niños y los adultos también (claro está que si el Rebe se refería a 1954, sin duda hoy es más vigente que nunca). Allí el Rebe exhorta a no permitir el ingreso de la TV en nuestros hogares. Quisiera compartir con ustedes algunos fragmentos: "...Si uno piensa que mirando sólo cierto tipo de programas escogidos se estará protegiendo de la influencia de la TV, debe saber que está totalmente equivocado, ya que quién garantiza que los niños también quisiera compartir con ustedes lo hagan así, además ellos se preguntarán ¿si sus padres pueden ver la TV, por que ellos no?, A esto debemos agregar el hecho agravante de que los impulsamos, inconscientemente, a desobedecer a los padres (viendo aquellos programas no autorizados por ellos).
… Aun respecto a los padres se despierta un interrogante: ¿qué seguridad tienen de no terminar viendo otros programas? (hoy en día con la publicidad ya es más que suficiente) hasta que al final terminarán incluyendo más programas a la lista...
… Por otro lado, como padres siempre estamos alertas de que nuestros hijos no se vean influenciados negativamente por la calle, y sin darnos cuenta con la TV las estamos trayendo a nuestra propia casa...
… El pensar que uno es fuerte y puede evitar ser influenciado, es sólo una utopía...
Para finalizar, Sr Lector, me pongo en su lugar y lo veo ante un dilema. Por un lado, un renombrado especialista en el tema recomienda mantener la TV alejada de los niños, por el otro lado el Líder Espiritual más grande de los últimos tiempos, recomienda que ni siquiera la tengamos en nuestros hogares. Quizás en algún momento se pregunte: ¿Qué hace ese aparato todavía en el cuarto de mis niños?
Rabino Yosef Feigelstok (Colaboración Sofer Moshé Dahan)
¡¿Por que no llorar por la leche derramada?!
Por Naftali Silberberg
Pesaj Sheni, la "Segunda Pascua", es observada el 14 de Iyar. El origen de esta semi-festividad es bastante fascinante. En el primer aniversario del Éxodo, mientras todos los judíos estaban ocupados preparando sus corderos para la Ofrenda Pascual anual, Moisés fue encarado por un pequeño grupo de judíos que estaban ritualmente impuros y por lo tanto excluidos de ofrendar o participar del Cordero Pascual. No estaban satisfechos por su "excepción" de esta mitzvá de Pascua. "¿Por qué nos veremos privados?" Exclamaron. "¡Nosotros también queremos experimentar de la libertad espiritual lograda al participar del servicio Pascual!" Moisés estuvo de acuerdo en transmitir su queja al Todopoderoso, e increíblemente, el ferviente deseo de este pequeño grupo provocó que Di-s agregara una mitzvá a la Torá. Di-s ordenó que desde ese año en adelante todos aquellos que no fueran capaces de ofrendar el Cordero Pascual en su momento apropiado el 14 de Nisan, debido a la impureza o a la lejanía del Templo, debían ofrendar el Cordero Pascual exactamente un mes después, el 14 de Iyar.
Las festividades judías no son conmemoraciones de eventos históricos; sino que son reformulaciones espirituales. No hay dos festividades iguales —cada festividad presenta una energía espiritual distinta, dándonos la oportunidad de lograr inspiración y los poderes espirituales necesarios en un área específica de nuestro servicio a Di-s. En Pascua recibimos las fuerzas para liberarnos de nuestra esclavitud natural a nuestros impulsos y hábitos destructivos; en Shavuot nos adentramos en el corazón de la Torá, volviendo a comprometernos a conectarnos con Di-s a través de su estudio; y en Sucot llenamos las reservas de nuestros corazones con verdadera alegría. Almacenamos esos poderes espirituales únicos lo suficiente como para que duren todo un año, hasta que vuelva la festividad. Las mitzvot particulares de cada festividad son las herramientas que nos posibilitan internarnos en las energías espirituales presentes en ese momento.
Pascua es la primera festividad del año; el "calendario festivo" comienza el 1 de Nisan. Inmediatamente después de esta festividad se nos enseña una importante lección; una lección que se aplica también a todas las festividades subsiguientes. En verdad, hay un tiempo bíblicamente ordenado para Pascua, pero una persona que por uno u otro motivo la ha perdido y no puede tomar ventaja de los beneficios que tiene para ofrecerle la festividad, puede tener una Pascua personal toda vez que anhele sinceramente la asistencia Divina para lograr la redención personal.
De acuerdo con la Cabala los meses de Nisan e Iyar son diametralmente opuestos: Nisan es un mes impregnado por la Bondad Divina; el mes cuando Di-s redimió —y redime —aun a aquellos que nos merecedores de la redención. Iyar, por el otro lado, es un mes de disciplina y auto-mejoramiento; el mes durante el cual contamos el Omer y estamos involucrados en el refinamiento personal para ganar el derecho a recibir la Torá al mes siguiente. Sin embargo el judío penitente ¡tiene la habilidad de experimentar una festividad redentora de Nisan aun durante el mes de Iyar!
La enseñanza de Pesaj Sheni es que nunca es demasiado tarde. Nunca piensen: "Todos los demás ya han dejado Egipto hace varias semanas y están en camino de recibir la Torá — ¡Y yo ni siquiera he comenzado mi viaje espiritual! ¡Soy impuro!" No desesperen, ustedes también pueden dar el gran salto de Pascua y unirse a los demás en su estado de Redención, merecedores de recibir la Torá en la festividad de Shavuot.
No se acostumbre a llorar por la leche derramada, pues Di-s tiene un abundante suministro de leche al que se puede llegar en cualquier momento —probando que tenemos una sed verdadera, y expresándole este sentimiento.
Que pronto merezcamos ver la venida del Mashíaj, cuando nosotros —quienes en nuestra actual condición de exiliados (en Galut) somos considerados "impuros" debido a nuestra "distancia" de Di-s —traigamos el Cordero Pascual al Tercer Santo Templo en Jerusalén. ¡Amen!